MÁS QUE UNA HABITACIÓN,
UNA FORMA DE ESTAR.
La ciudad aparece, sin imponerse, formando parte de la experiencia. Más amplitud, más presencia, pero manteniendo el mismo lenguaje de Casa Inquieta: cuidado, proporción y una forma natural de habitar el espacio. Una opción para quienes buscan algo más abierto dentro de la misma casa